Siete siglos de fundación México-Tenochtitlan. Zócalo de la Ciudad de México
*Descripción presidenta evento*
Al conmemorar siete siglos de la fundación México-Tenochtitlan, recuperamos nuestras raíces con los pueblos originarios y su legado; no significa vivir en el pasado, es reconocernos en él.
Hoy, Tenochtitlan no sólo vive en las piedras del Templo Mayor, sino en el corazón de un México que ha decidido no olvidar. Para saber a dónde vamos, hay que escuchar de dónde venimos; el origen no es pasado muerto, sino brújula viva.
En el Zócalo de la Ciudad de México, llamamos a honrar a los pueblos originarios, reconocer nuestro legado de grandeza y amar esta tierra sagrada que nos vio nacer.
Tenochtitlan fue organización, poder, ciencia, arte y visión; centro de un mundo indígena que supo construir un modelo de civilización en armonía con la tierra y los astros.
El águila posada sobre un nopal, devorando una serpiente, es parte de nuestro escudo nacional, símbolo sagrado que cumplió la profecía.
La grandeza de Tenochtitlan no fue sólo su fuerza y belleza, sino el espíritu indómito de un pueblo que emergió de la nada para crearlo todo.
La caída de Tenochtitlan en 1521 fue el inicio de un largo proceso de colonización que buscó borrar todo rastro indígena.
Esa fue, quizás, la herida más profunda que estamos obligados como mexicanos y mexicanas a curar porque ha sido alimentada de discriminación.
La Cuarta Transformación de la vida pública es un proyecto de dignidad que reivindica con orgullo nuestra historia y dignifica a los pueblos originarios como pilares fundamentales de México.
No puede haber justicia verdadera si no empezamos por saldar la deuda histórica con los pueblos indígenas. No puede haber identidad nacional sin reconocer el profundo y orgulloso rostro indígena de México, su esencia y grandeza cultural.
Erradicar el racismo no es una opción, sino una necesidad para construir una sociedad justa, incluyente y digna para todas y todos.
El verdadero futuro sólo puede construirse si abrazamos con valentía todo lo que fuimos y lo que somos.
Mientras exista el mundo, no acabará la fama y la gloria de México-Tenochtitlan.
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Presidenta Sheinbaum encabeza ceremonia por siete siglos de fundación México-Tenochtitlan https://csp.presidenta.gob.mx/ceremonia-siete-siglos-tenochtitlan
