Mientras la derecha cree que puede ganar simpatías manipulando y mintiendo, la Presidenta trabaja, resuelve y dialoga con el pueblo: los escucha y les recuerda que el poder está en sus manos. Esa cercanía Mientras la derecha cree que puede ganar simpatías manipulando y mintiendo, la Presidenta trabaja, resuelve y dialoga con el pueblo: los escucha y les recuerda que el poder está en sus manos.
Esa cercanía les incomoda porque no conocen el trabajo honesto ni la verdadera vocación de servir.
No somos iguales: nosotros gobernamos con el pueblo, no a sus espaldas.